
NADOR – Por Redacción Rifpost
No es solo una racha de buenos resultados o una cuestión de pizarras estratégicas. Lo que Mohamed Ouahbi está instaurando en el Complejo Mohammed VI de Maâmora es una auténtica transformación cultural. Mientras otros técnicos en el pasado intentaron importar modelos ajenos, Ouahbi está logrando algo mucho más complejo: construir un Marruecos con mentalidad de campeón del mundo.
Tras su histórico triunfo al frente de la selección Sub-20 en el Mundial de Chile 2025, el técnico belgo-marroquí ha trasladado esa mística ganadora al equipo absoluto. En los pasillos de la concentración se escucha una frase que ya es un lema: «No venimos a competir, venimos a imponer». Para Ouahbi, el futbolista marroquí ha dejado de ser una promesa eterna para convertirse en una realidad táctica que mira de tú a tú a cualquier potencia.
Su gran acierto en este inicio de mandato ha sido la gestión de la veteranía. Ha conseguido que los héroes de la gesta de Qatar 2022 acepten y guíen a los «cachorros» que él mismo moldeó en las categorías inferiores. Esta simbiosis, que muchos analistas veían con escepticismo, es hoy la mayor fortaleza de una selección que vuelve a ilusionar a todo un país de cara al verano de 2026.
Lo que no sabías de Mohamed Ouahbi: Seis secretos del nuevo líder
Detrás de la imagen de estratega serio y metódico, hay una historia personal que explica por qué conecta tan bien con la grada y el vestuario:
Orgullo de Nador: Aunque nació en Schaerbeek (Bélgica), Mohamed nunca ha olvidado sus raíces. Su familia es originaria de Nador, y ese vínculo con el Rif se refleja en su carácter resiliente. Para muchos aficionados del norte, ver a un «hijo de la tierra» al mando es motivo de un orgullo especial.
La chispa de México 86: Su amor por el fútbol se encendió frente a un televisor con solo 10 años. Ver a aquel Marruecos histórico ser el primer equipo africano en pasar a octavos de final en el Mundial del 86 fue lo que le hizo prometerse que algún día escribiría su propio capítulo en la historia nacional.
Un comienzo precoz: Pocos saben que empezó a entrenar con apenas 21 años en el Maccabi Bruselas. Allí, en un club de raíces multiculturales, aprendió que el fútbol es, ante todo, pedagogía y gestión de personas, una lección que hoy aplica con maestría en los Leones.
El sello del Anderlecht: Antes de volver a casa, Ouahbi dedicó 17 años de su vida a la estructura del Anderlecht belga. Fue el arquitecto detrás de la formación de estrellas mundiales, lo que le ha dado una visión clínica para detectar y pulir el talento joven de la diáspora europea.
El «Secreto del Cartón Verde»: En el Mundial Sub-20 de 2025, la prensa internacional se obsesionó con sus señales tácticas. Ouahbi utilizaba un código interno discreto para cambiar sistemas de juego en tiempo real sin que el rival pudiera reaccionar. Esa astucia fue determinante para batir a Argentina en la final de Chile.
Un hito histórico: Al levantar la Copa del Mundo juvenil en 2025, se convirtió oficialmente en el primer entrenador de origen árabe en ganar un Mundial de la FIFA en cualquier categoría. Un récord que lo sitúa ya en los libros de oro del fútbol internacional.
La «Era Ouahbi» ha comenzado con paso firme. Entre la disciplina táctica y el sentimiento por la camiseta, el seleccionador parece haber encontrado la fórmula mágica. En Rifpost seguiremos de cerca cada paso de este camino que, de momento, apunta directamente a la gloria.
¿Crees que Mohamed Ouahbi es el hombre adecuado para llevarnos a la final del Mundial 2026 o echas de menos el estilo de Regragui? Cuéntanos tu opinión en nuestras redes.


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